| Característica | Especificación |
|---|
| Tipo de producto | Piedra para asentar / Piedra de afilar |
| Material | Carburo de silicio |
| Estructura | Doble cara (Doble grano) |
| Grano estándar | Grano grueso (150) / Grano fino (240) |
| Aplicaciones | Afilado de herramientas de corte, cuchillería, carpintería y mantenimiento |
Descripción del producto
La Piedra Para Asentar De Carburo De Silicio es un bloque abrasivo de alta especificación diseñado para el afilado, rectificado y asentado del filo en una amplia variedad de herramientas metálicas. Al estar fabricada con partículas de carburo de silicio —uno de los materiales sintéticos más duros y resistentes al desgaste—, esta piedra ofrece una velocidad de corte muy superior frente a los abrasivos convencionales, permitiendo recuperar filos dañados con un menor esfuerzo físico.
Esta pieza cuenta con una práctica configuración de doble cara con diferentes densidades de grano. La sección de grano grueso (aproximadamente grano 150) está formulada para eliminar rápidamente rebabas, muescas e imperfecciones severas en el metal; mientras que la sección de grano fino (aproximadamente grano 240) se encarga de asentar, pulir y definir un filo liso y extremadamente preciso. Es una herramienta indispensable en talleres de carpintería, carnicerías, cocinas comerciales y proyectos de herrería general.
Beneficios destacados
Alta velocidad de desbaste: Los cristales de carburo de silicio fracturan y desprenden el metal de manera rápida, acelerando el proceso de afilado incluso en aceros de alta dureza.
Uso versátil: Perfecta para aplicaciones en su respectiva área, siendo ideal para afilar cuchillos de cocina, tijeras de podar, formones, gubias, machetes y hachas.
Dos funciones en una pieza: Su diseño combinado permite realizar tanto el desbaste inicial de la herramienta como el asentado final del filo utilizando un solo bloque.
Fácil uso: Diseñada para facilitar tu trabajo, permitiendo un deslizamiento cómodo y limpio del metal cuando se lubrica previamente con unas gotas de agua o aceite para afilar.
Usos frecuentes
Restauración del filo y eliminación de muescas en cuchillos profesionales de cocina y navajas de campo.
Rectificado y asentado preciso de herramientas de carpintería como formones, cepillos manuales y gubias.
Mantenimiento y afilado de herramientas agrícolas o de jardinería como machetes, tijeras de jardín y hachas.
Eliminación de pequeñas imperfecciones y rebabas metálicas en piezas maquinadas o soldadas dentro del taller.